Vigilancia 3ª Edad

Cuando nuestros mayores viven solos, es algo inherente al ser humano preocuparnos por ellos.

En más de una ocasión, todos nos hemos sentido inquietos por no saber cómo están nuestros padres o abuelos y nos hemos preguntado a nosotros mismos si estarán bien en un determinado momento.

Nos gustaría llamarles a cada instante para nuestra mayor tranquilidad pero eso no es siempre la mejor alternativa. Es por ello por lo que una gran opción es recurrir a la tecnología.

Las cámaras de videovigilancia se han estado empleando desde hace muchos años para darnos seguridad de que aquello que más nos importa está bajo control, ¿por qué no emplearlas para asegurarnos de que aquellos a los que más queremos se encuentran bien? Con un sistema de videovigilancia en la casa de nuestro familiar, podremos ahorrarnos más de un susto o disgusto.

Se han dado numerosos casos de personas mayores que caen y yacen en el suelo a la espera de que alguien les auxilie porque no se pueden mover, dándose en muchas ocasiones una espera de horas hasta que los familiares se dan cuenta. Otro ejemplo es el de la incertidumbre de si aquella persona en la que hemos confiado para que cuide a nuestro familiar está tratando de forma adecuada a nuestro enfermo o mayor. O incluso aquellas veces en las que llamamos a nuestro ser querido y no responde al teléfono, nos tememos lo peor y, al final, simplemente no lo escuchó.

Todas estas situaciones descritas anteriormente se resolverían de manera inmediata mediante la instalación de un sencillo sistema de videovigilancia en la casa de nuestro mayor o enfermo.

Con estos sistemas podremos ver imágenes en directo desde nuestro Smartphone u ordenador a través de Internet de una manera sencilla y segura. Nos evitará desplazamientos y la intranquilidad de no saber lo que está ocurriendo.

 

 

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Introducción a los Sistemas de Vídeo Vigilancia